¿Cómo localizar océanos azules?

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¿Cómo localizar océanos azules?

¿Cuántos negocios has pensado en crear? Hace algunas décadas, pensar en iniciar un negocio se limitaba en elegir un giro comercial y una forma adecuada para su tiempo. Tomemos como ejemplo a las personas que crearon cafeterías hace 50 años: captaron un público interesado por el café, personas que no tenían muchas opciones para satisfacer su interés. En los últimos años, elegir solo el giro comercial puede representar un negocio destinado al declive.

El promedio de años en funcionamiento que tienen los negocios nuevos es de 3 años, un tiempo que, en muchos de los casos, no permite recuperar la inversión. Este problema al que se enfrentan todos los negocios nuevos es por la falta de innovación en el sector elegido y que no cuentan con un diferenciador adecuado, con el cual puedan resaltar entre la gran competencia.

 

¿Qué son los océanos rojos y azules?

En el mundo del marketing y los negocios, los océanos rojos representan a un sector comercial con demasiada competencia; un mercado muy saturado donde los únicos que pueden perdurar son empresas ya establecidas, las mismas que fueron las pioneras. Estar dentro de un océano rojo tiene repercusiones severas en los resultados que se obtienen tanto en publicidad como en captación de clientes. Muchas empresas realizan inversiones pequeñas en comparación con las empresas dominantes del sector, de esta manera se vuelve imposible rivalizar y superar la línea de los 3 años.

Los océanos azules, por su contrario, son giros comerciales nuevos. Dentro de estos océanos existen dos: los innovadores y los pioneros.

  • Océanos azules innovadores

Son todos aquellos que crean una estética única, teniendo como base un producto o servicio habitual. Una de las formas más comunes de lograr ingresar a un océano azul es la personalización, también conocida como creación de ambientes temáticos. Para ambientar un lugar con una personalidad única, es importante que la empresa cuente con una identidad visual previamente y muy bien estructurada. 

  • Océanos azules pioneros

Estos son creados por empresas con productos completamente nuevos. No toman como base algún producto existente, aunque sí, giros comerciales existentes. Para crear estos océanos azules, los expertos del marketing toman como punto de partida la conocida Pirámide de Maslow, una representación gráfica por escalas, donde se localizan las necesidades del ser humano, desde la seguridad individual, las necesidades fisiológicas e incluso, el sentido de realización personal. Conocer productos nuevos, es demasiado llamativo para las personas, pero es importante saber claramente a qué tipo de persona está dirigido el producto, para evitar una mala recepción y por ende, pérdidas para la empresa.

La gran diferencia entre estos dos tipos de océanos azules, es que uno se integra en un mercado emergente y el otro lo crea desde cero. Cada uno cuenta con sus limitaciones, problemáticas, virtudes e incluso riesgos y, saber elegir por cuál decantarse, determina muchas veces el futuro de la empresa.

 

¿Crear o localizar océanos azules?

Crear algo nuevo es sin duda, un punto de partida demasiado complicado, pero también es una nueva oportunidad para experimentar y ofrecer propuestas atractivas. Muchas empresas tienen un crecimiento sorprendente en su primer año, pero eso no asegura la permanencia por mucho tiempo. Conocer tu producto, a tu público y tener objetivos realistas, con estrategia y protocolos, te ayudarán a lograr consolidarte como un pionero del océano azul.

El localizar océanos azules e integrarse puede parecer más fácil ya que se tiene un antecedente, base e incluso conocimiento del funcionamiento previo de interés de las personas. El principal error de muchas empresas que se integran a océanos azules emergentes es no ser innovadores. Apropiarse tanto del sector comercial, como de los productos e incluso identidad del creador es un grave error. No solo están dando a entender que son una copia, también demuestran que no tienen nada nuevo que ofrecer a los ya clientes de la empresa originaria.

Si has localizado un océano azul emergente y crees tener el potencial para integrarte, te recomendamos realizar una investigación y análisis de las necesidades que tienen las personas interesadas. En la mayoría de los casos, las empresas creadoras de océanos azules no conocen completamente estas necesidades, dejando un gran margen de aprendizaje y mejora que tu empresa puede ofrecer al creciente número de personas interesadas.

 

Los océanos azules se pueden volver rojos

Cada vez que una empresa se integra a un nuevo océano azul se va creando más competencia, una característica muy representativa de los océanos rojos. Es muy común que un océano azul se convierta en rojo en poco tiempo pues las personas se sorprenden ante lo nuevo, pero ese factor sorpresa (que lleva al interés) se puede perder por la saturación de ofertas similares. Un producto único, deja de serlo cuando se puede encontrar en cualquier lado.

Conocer las tendencias de consumo de las personas puede ayudar a tu empresa a evitar los océanos rojos. La tendencia en los jóvenes (personas que representan el 40% de clientes para muchos sectores y en unos años siendo personas adultas, representan el 80%) es el consumo por marcas innovadoras y con personalización única. Te aconsejamos localizar los medios donde se encuentra tu público objetivo e interactuar con ellos, ofreciendo algo extra y no solo tu producto o servicio. Recuerda que tienes competencia y que ellos buscarán convocar al mismo público.

 

¿Los océanos azules son solo de nicho?

Muchos océanos azules comienzan siendo de nicho, son populares por personas con los mismos interés, necesidades y cualidades. Con el paso del tiempo, el negocio es más conocido y llega a personas que no cumplen con las características del nicho, estas personas suelen ser compradores de una única ocasión. Esto no quiere decir que el producto no sea bueno, simplemente no es el adecuado para ellos y se dejaron llevar por la opinión popular.

Te aconsejamos mantener un constante análisis ante las situaciones que tu empresa tenga con los clientes. Como hemos dicho anteriormente, los océanos azules emergentes no cuentan con una base sólida o con conocimientos adecuados de las necesidades de las personas. Realiza cambios si los crees oportunos, escucha a tus clientes, valora a los primeros y mantén siempre una personalidad única. Esto puede ayudarte a ser líder de tu océano azul, aún después de convertirse en uno rojo o incluso, a renovar el océano para volverlo azul de nuevo.

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